lunes, 7 de marzo de 2011

Te deshago en sombras

(Poema de 2008).


Te deshago en sombras
Tantas veces.
En esa multiplicidad
se me ahogan los ojos
mientras caes con ella
entre espirales.
Te deshago en sombras y no eres mío
pero lo eres con tus cantos de negro
lo eres en la etereidad de las cosas.
En la mañana observo
que, después de todo,
quien se dehizo en sombras
fui
yo.
Finito.

Adiós a las armas

(Otro poema viejo, 2009 quizás).



“¡Adiós a las armas!”,
he dicho, o no, dijo Hemingway,
qué sé yo,
dije adiós
adiós a las corbatas
adiós a las oficinas
adiós al crecimiento
adiós a la tierra
adiós al verdor de las cuentas que caen al piso,como estrellas.
adiós dije,
adiós dos veces, he dicho.
En las despedidas solemnes
Nunca
Nunca
hay que olvidar a los grandes:
A los pedazos de cartón que deshicieron las migajas del universo,
a las antorchas derritientes,
a los conejos,
a los gatos que se creen gente
o a la gente que se cree gato.
¡Adiós al árbol!
Hay que recordar a los pequeños que murieron en el campo:
A la noche de Nut, convertida en noche de frontera,
el final entre un cuerpo y el principio del otro.
Sencillamente
en tus brazos
te digo
Adiós.

Sólo te puedo regalar flores

(Esto es un poema viejo, del 2008).




Los círculos de fuego se están cerrando.
La danza rota al filo del espejo,
las luciérnagas que chillan cristales en el centro de mis ojos.
Una mariposa me saldrá por la garganta,
se irá con el llanto de la llorona;
seré de nuevo
la muchacha de los jacintos.

En el acantilado
 no queda nada más
que un bombín solitario dando vueltas
sobre cadáveres de sombra.

Fantasma

(2010)


Me volveré un fantasma
entre las hojas filosas
de la grama.

Desapareceré
con las luces vacías
de la noche

en silencio
y con la boca
entumecida.

2.0

Nace.
Apúrate,
sal de ahí.
Crece,
Ten buenas calificaciones,
Gradúate,
Gradúate otra vez,
Flojo,
MBA,
PhD,
ABCD.
Ten un trabajo,
Ten otro trabajo,
Compra un carro,
Casa,
Perro,
Gato,
Iguana,
Hámster.
Ten novio.
Ten novia.
Ten ambos a la vez.
Ensériate, que estás viejo.
Cásate.
Disfruta tu matrimonio,
pero te pones viejo.
Ten un hijo.
Ten otro.
Ten un niño y una niña.
Atiéndelos.
No seas encimero.
Mételos en Karate,
Ballet,
Pintura,
Música,
Yoga,
Tai Chi,
Cocina,
Inglés,
Francés,
Italiano.
Todo al mismo tiempo y ahora.
Los llevarás a todos lados
(nadie puede descuidar a sus hijos).
Apúrate, que el tic ya alcanza al tac
y tú sigues como piedra.
Ten un carro.
Ten dos.
Una casa en la ciudad,
Una en el campo,
Una en la playa,
Una en el extranjero.
Viaja.
(pero no descuides tu casa)
Trabaja, ¡chico!
(pero relájate)
Te dije que trabajaras
(tómate un tiempo)
Ten cuatro carros
(pero toma un paseo a pie).
Come sano.
Sé vegetariano.
Sé ambientalista.
Sé activo.
(pero relájate)
Sé políglota
Gana millones
Cómprate un télefono
(comunicación, comunicación, comunicación)
Cámbialo, no sirve.
Toma un tiempo para ti
(no descuides tu pareja)
Dedícate a tu pareja
(o sino te ponen cuerno y eres mujer perdida)
Cuídate.
Exfóliate.
Arréglate.
Alisate.
Píntate.
Ejercítate.
Quítate.
Ponte.
Sácate.
Métete.
¡Arréglate! ¡Que no es domingo!
(Toma un tiempo para ti entre las espumas del tiempo)
Paga.
Cobra.
Date a conocer.
Cuídate del medio.
Cuida a tu medio.
Ten un perfil.
Muéstrate.
Sé creativo.
Sé inteligente.
Lee
(pero no descuides la vida)
Trabaja
(pero no descuides la vida)
Tira
(pero no descuides la vida)

Habla,
Pero no hay tiempo.
Habla.
Sí,
en caracteres,
porque ya no hay palabras;
y las palabras
porque se digieren lento, no sirven.
Las palabras no son macrobióticas
en el mundo
2.0

Retomando.

Pues, este blog, mi viejo amante. No, no puedo abandonarlo. Tiene cada una de mis costras y es ridículo pensar que las costras se irán solas. Retomo el blog a pesar de que dije que no lo iba a tocar más. Lo retomo porque ya descansé del veneno institucional, ya me saqué las astillas y sigo aquí, con el gusanito tratando de salir, tratando de encontrar un sitio y qué mejor lugar que el origen, las raíces.

Abierto de nuevo, bienvenido.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Cerrando cosas

Tengo un poco más de un año sin escribir aquí. Se podría hasta asumir que ya el blog estaba abandonado y pertenecia al enorme cementerio de bitácoras inconclusas. Pero no, quiero darle un cierre digno por el ¿año? ¿par de años? que estuvo este blog conmigo. Lo cierro porque ya no estoy en esa etapa. Lo cierro porque ya yo no soy la misma persona que manejaba este blog, esa persona se quedó en el río del tiempo cazando peces.
Gracias a los pocos que me leían por eso, por el simple hecho de leerme.

El blos seguirá abierto, pero ya no habrá más actualizaciones.

Gracias y adiós.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Foquita



No puedo ser la esposa de diamantes
o del sí-mi-amorismo constante
Ni de las de vocecita tierna
O de las del tonito cantado
Aplaudiendo como foca
a todo
todito
lo que hagas
(aunque me guste tanto como una ducha de agua fría).
No puedo ser la de la cara pintada
(porque no todo lo pintado es maquillaje)
con colmillos subterráneos
o de inocencia fingida
ni de trazos falsos
tan quemados como el pelo que yace en la cabeza.
Te puedo hacer una oferta:
Te ofrezco lo que ves
Este manojo de defectos que no temen estar afuera
como leones,
como margaritas selváticas nacientes de piedra.
Te ofrezco
palabras
una cama caliente
una ocasional galleta de mis manos rudas y fuertes
una risita sincera, como la que puedes ver en mis ojos
un pelo enmarañado de bosque
un temor a las alturas
un irracional miedo a la muerte
y un apego
al que no te apegues demasiado
porque soy miedosa
y tosca
pero lo que no soy,
sobre todas las cosas,
es una foca.


domingo, 15 de noviembre de 2009

Meet me in Montauk



Cierra los ojos
y estarás en Montauk.
En la playa fría
junto a una loca,
una desequilibrada
que huele a bosque
y se cree estrella.
En Montauk
no te pasará nada malo
y los pasos recobrados
se irán yendo hacia atrás
hacia arriba,
en espirales.
Cuando pises Montauk
no olvides de limpiarte los zapatos
porque el barro real
puede ensuciar la casita.
Cuando estés en Montauk
no
te
olvides
de
Clementine.
Abrázala.
Y bésala hasta que te quiten el aparato y sea sólo un sueño.

martes, 3 de noviembre de 2009

Acerca del amor en Stendhal (o amorcito corazón, tienes corazón de melón)



   Para una materia de la universidad, me tocó leer un librito polvoroso llamado “Estudios sobre el amor” de José Ortega y Gasset. Una vez, hacía mucho tiempo, había intentado leerlo por curiosidad romanticona de mis dieciséis años, pero no pude con él. Esta vez, lo retomé y me encontré con varias reflexiones curiosas. Primero, estudiar el amor no es nada fácil, primeramente porque rara vez se va a tener una visión objetiva de éste (quien haya pasado por las garras del amor, saben de lo que estoy hablando). Segundo, ¿qué es exactamente el amor? ¿Cómo sabemos que el amor es amor? Para responder estas preguntas, me fui a la opción obvia: No, no Wikipedia (por esta vez), sino al Diccionario de la Real Academia Española, protowikipedia española. Me encontré con más de veinte definiciones distintas del amor, de las cuales me limitaré a las primeras tres:
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
   Antes de entrar en definiciones o de responder preguntas, volveré al libro polvoroso que mencioné antes, donde hay un capitulo en el que se analiza otro libro olvidado, “Del amor” del escritor francés Stendhal. Este último clasifica al amor en varios tipos: el amor-placer, el amor-físico, el amor-vanidad y el amor-pasión. El primero, es un amor rosa, sin conflictos, donde el galanteo es el arma principal y no hay un verdadero enamoramiento. Robándome una cita de un artículo, “Es ese amor que busca revelar y confirmar el buen gusto, las maneras del enamorado, pero sin enamoramiento verdadero; es un actuar permanente para avasallar con todas las formas de la distinción y la delicadeza” (vean http://www.fundacionfilosofarte.com/documentos/Sin%20final%20feliz.doc) ¿Cuántas veces no han visto pareja donde se ve que hay gesto tras otro, regalo tras otro, pero realmente es una relación evasiva de conflictos? “Yo no tengo nada que ver ahí” “Le regalo flores y la mantengo contenta” “Con un polvo la contento”. El otro amor, el amor-físico, tiene el nombre bastante implícito. Un ejemplo, para aclarar toda duda, es cuando tienes al chamín de catorce años, de hormonas a cuarenta mil por hora y con la accesibilidad a féminas de -40.000 que se enamora de cuanta niña linda pase frente a sí; o, llevándolo al plano más burdo, el impelable mecánico que le grita a la chica “Mamiiita, uuuuuuy, qué belleza, ¡quién fuera ______ para ______! (en los espacios en blanco inserte las asociaciones más asquerosas que pueda pensar. ¿Listo? Yo pensé en “quién fuera pesca’o pa’ nadar en esa piscina”). El amor-vanidad es un amor de trofeo. ¿Cómo así? Pues simple: Pensemos en el Homo erectus imbecilus que pasea por el centro comercial con la cuchi-barbie de turno, de moda. La chica se exhibe y canta “El amor es una magia” para entretener a su simio de turno (porque, ojo, las cuchibarbies siempre variarán de simios y éstos, SIEMPRE, serán muy feos).
    El amor-pasión es el centro de la definición de Stendhal, es ese amor sufrido, frenético, loco, exhaustivo, caótico, hermoso, fatídico, feo, irracional, estrellado, espiralado, doloroso, orgulloso, imposible, apacible, relajado, estresado, odiado, inconcluso, la totalidad, el vacío, la llenura, la plenitud, el universo, la muerte. De nuevo, robándome otra cita de Hernán Bueno Castañeda, “Los mejores momentos del amor son sus momentos inaugurales. Tendemos a creer que es en los desenlaces del amor donde radica su ventura; que es justamente cuando damos por realizada la unión tantas veces anhelada, cuando se desborda en alegría y júbilo nuestro espíritu; pero para Stendhal es justamente todo lo contrario, es decir que es en las vacilaciones y dudas de la génesis del amor, donde realmente habita su gozo supremo. El hombre y la mujer buscan durante los primeros momentos de su mutuo descubriendo, encontrar cosas diferentes en el otro; comenta Stendhal: “El hombre dice: ¿Lograré gustarle? ¿Querrá amarme? La mujer: ¿No será por juego por lo que dice que me ama?”. La certeza que quiere el hombre es saber si efectivamente la mujer le ama; la certeza que busca la mujer, es la de asegurarse que el hombre no dejará de amarla. El tono dado aquí no es puro capricho, y sus implicaciones son significativas“ (miren este artículo, en serio http://www.fundacionfilosofarte.com/documentos/Sin%20final%20feliz.doc).
                                   
Esta canción es una sonorización del amor-pasión

Por ejemplo, las grandes historias de amor son ejemplos de amor-pasión: El típico Romeo y Julieta (¡oh, precocidad y falta de cable e internet!), Frida Kahlo y Diego Rivera, Beto y Enrique de Plaza Sésamo, entre otros.
Amor no consumado e imposible

   Los amores trascendentales son plantas. Son arbolitos. Curiosamente, otra de las definiciones de amor es de un árbol criado en Cuba y crecido en Europa (suena a historia de inmigrante). Aunque se tale, estará allí, el muñón con sus anillos. Ortega y Gasset dice: “Un amor pleno que haya nacido en la raíz de la persona, no puede verosímilmente morir. Va inserto por siempre en el alma sensible. Las circunstancias –por ejemplo, la lejanía- podrán impedir su necesaria nutrición, y entonces ese amor perderá volumen, se convertirá en un hilillo sentimental, breve vena de emoción que seguirá manando en el subsuelo de la conciencia”. Hay hilillos de metal duro que luego recrecen. Hay otros que, como el hambre en Africa, se rehusan a morir. Y mientras no muere el amor, nosotros seguimos allí, aguantando, viendo como el pasar del tiempo no borra las huellas del camino y crece el retoño en el muñón, crece una planta, quizás, o queda la historia de los anillos. ¿Qué es el amor? Algo gozoso y doloroso. Punto. Corazoncito de melón.